jueves, 7 de julio de 2022

Muerte en Santa Rita - Elia Barceló

Nuevamente, el club de lectura #SoyYincanera me ha ofrecido la posibilidad de participar en una lectura simultánea de una novela de Elia Barceló, autora de la que me declaro fan incondicional o, lo que es lo mismo, barceloadicta, porque Elia nunca deja de sorprenderme y, lo que es más importante, nunca me defrauda. 




De ella he leído casi todas sus novelas y además he tenido la oportunidad de gozar - en varias ocasiones- de su compañía en algunos encuentros literarios en los que he podido constatar su calidad humana, esa luminosidad que desprende en el trato personal y que plasma a la perfección en su obra y su profesionalidad, que está fuera de duda.

 





Título: Muerte en Santa Rita

Autora: Elia Barceló

Páginas: 377

Formato: Tapa dura

ISBN: 978-84-18417-49-8

Fecha de publicación: 28-04-2022


 


 


Elia Barceló (Elda, Alicante, 1957). Se la considera una de las escritoras más versátiles de la narrativa española y es una de las autoras de mayor prestigio en el ámbito del fantástico y la ciencia ficción. Ha publicado treinta novelas, realistas, criminales, históricas..., unas para adultos y otras para jóvenes, y unos setenta relatos, en España y en el extranjero. Ha sido traducida a veinte idiomas con gran éxito de público y crítica, consolidándose como una de las voces españolas más internacionales de la narrativa actual. Es autora de obras de gran éxito como El color del silencio, El secreto del orfebre, Las largas sombras, El eco de la piel, La noche de plata y Disfraces terribles. Ha obtenido numerosos premios. Acaba de serle concedido el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil 2020 por El efecto Frankenstein. Durante muchos años fue profesora de Estudios Hispánicos en la Universidad de Innsbruck, en Austria. Ahora se dedica a la escritura a tiempo completo.

(Biografía facilitada por la editorial)

  



Estamos en Santa Rita, un antiguo balneario, que luego fue sanatorio y ahora es la casa de una escritora anciana, Sofía, (que escribe novelas de misterio con un pseudónimo y novela rosa con otro), donde viven unas cuarenta personas de todas las edades apoyándose unos a otros y trabajando juntos, en un concepto de "comunidad cordial" transgeneracional.

La protagonista, Greta, sobrina y traductora de Sofía, llega para quedarse una temporada y, a través de ella, vamos conociendo a los personajes de la historia: Candy, secretaria y mano derecha de Sofía; Robles, comisario de policía retirado; Nel y su grupo, estudiantes universitarios; Miguel, profesor de matemáticas ciego; Reme, madre de una mujer maltratada...

La llegada de un viejo conocido de Sofía con planes propios para el futuro de la comunidad creará los primeros problemas. Pocos días después de haber vuelto, el hombre aparece muerto en la alberca de riego. ¿Accidente o asesinato? De hecho, casi todos los habitantes de Santa Rita han tenido ocasión y no les habrían faltado ganas de hacer desaparecer a Moncho Riquelme.

Greta y Robles se involucrarán en la investigación y, sin pretenderlo, irán desvelando más secretos y descubriendo más misterios de lo que pensaban.

«¿Y si de verdad había sido asesinato? ¿Quién, en Santa Rita, sería capaz de matar? Y ¿por qué? ¿A quién podía beneficiar la muerte de aquel payaso? A todos, claro, ese era el problema: que, exceptuando a Sofía, desde el punto de vista de los habitantes de Santa Rita, hombres y mujeres, viejos y jóvenes, como mejor estaba Moncho era justo como estaba ahora: muerto.»

 (facilitada por la editorial)



Es una novela con un gran elenco; de hecho, solo en Santa Rita viven unas cuarenta personas, claro que el protagonismo lo sustentan unos pocos, sin menoscabar al resto de secundarios que, en algunas situaciones, juegan un papel más que importante para el desarrollo de la trama, hasta el punto que algunos de ellos podrían ser protagonistas de sucesivas entregas. Entre estos últimos destacaría el papel de Lola Galindo, la inspectora que se ocupará de investigar la muerte de Moncho; pero también cualquiera de los estudiantes que habitan en Santa Rita, o las mujeres de la cocina, o las de la lavanda, por no mencionar a Miguel y Merche, pues todos tienen sus propios problemas, incluida la víctima, Moncho Riquelme, un auténtico “personaje”.

No obstante, voy a describir de forma somera a algunos de ellos, apoyándome en lo leído y en algunas notas que tomé durante el encuentro que mantuvimos con la autora en la Feria del Libro de Madrid:

- Sofía: (comentaba Elia Barceló en una entrevista que “ha decidido dar más protagonismo a las mujeres mayores en sus novelas”, opinión con la que no puedo estar más de acuerdo, y este es el ejemplo que lo corrobora). Protagonista indiscutible de la novela, mención aparte de la misma Santa Rita, es una nonagenaria que ha sabido exprimir la vida que le ha tocado en suerte y, como los buenos toreros, ha sido una experta capeando las dificultades y muleteando los problemas que le venían, al natural. Una vida enrevesada las más de las veces, de ahí que el famoso refrán de “más sabe el diablo por viejo, que por diablo” se quede corto en su caso. Gracias a ella disfrutamos de momentos impagables en los que se hace referencia a la música, al arte y particularmente a la literatura, porque Sofía, de entre todos los oficios conocidos, escogió el de ser escritora y hasta en eso se complicó tanto que tenía dos pseudónimos: uno para escribir novelas de misterio, otro para las romántico-eróticas.




- Candice Rafferty, a la que todos conocen como Candy.  Inglesa de nacimiento, soltera, de setenta y dos años, lesbiana, sin hijos… Ella ostenta el cargo de personal assistant de Sofía, pero Candy es mucho más que eso, es su casi hermana. Además, es el alma de Santa Rita, organizadora, trabajadora, honesta, fiel y además buena observadora.

- Greta Kahn es la sobrina y única heredera de Sofía.  Es una mujer de 60 años, que acaba de divorciarse de Fred, su marido durante más de tres décadas, un médico alemán con el ha tenido dos hijas que, a raíz del divorcio, no tiene ni mucha ni buena relación, pues ni la comprenden ni la entienden y, por supuesto, tampoco aprueban su decisión de divorciarse.  




Greta trabaja como traductora de las novelas de Sofía y, aunque hacía casi veinte años que no pisaba Santa Rita, le pareció este un buen momento para quedarse allí una temporada.  Greta vivió en Santa Rita durante un curso escolar cuando tenía diecisiete años y tiene muchos recuerdos, algunos buenos pero otros no tanto.


- Robles, Es uno de los “huéspedes” de Santa Rita. Ya le conocimos en la primera novela de Elia, El contrincante, pero desde entonces el comisario de policía ha evolucionado notablemente. 




Viudo y jubilado desde hace dos años, todavía es un hombre y decidió instalarse en “La casa’ las locas”, como todo el pueblo conocía a Santa Rita, con intención de dar un giro a su vida y, quizás, volver a encontrar su sitio en el mundo.

 



Santa Rita, en Benalfaro, es un lugar imaginario, que la autora sitúa en el levante peninsular, próximo a Elche.  Santa Rita en origen fue un balneario que fundó Lamberto, el bisabuelo de Sofía, y que más tarde fue utilizado como centro psiquiátrico por grandes burgueses, para internar a esposas, hijas y/o cualquier otro elemento femenino díscolo de la familia hasta que en este lugar los psiquiatras o alienistas -que así los llamaban entonces- acababan por doblegar su voluntad. 




Con la desaparición del marido de Sofía, los secretos en que siempre se había visto envuelto siguen aumentando, a pesar del abandono en el que se vió sumido, hasta que ella lo reconvirtió en su vivienda y, posteriormente, en una comunidad de gente muy distinta, en la que sus habitantes se ayudan entre ellos y, a su vez, contribuyen en la medida de sus capacidades para mantenerla en pie.

 

 



La novela, con una vistosa portada que nos sugiere, irresistiblemente, como es Santa Rita no puede ser más descriptiva: un lugar irresistible, con una luminosidad impresionante que solo por su aspecto anima el alma del lector.  Está estructurada con un prefacio, dieciocho capítulos, un epílogo y la nota de la autora en la que, además de sus impresiones, nos informa de que esta obra tiene continuidad.  Esta relatada por un narrador omnisciente y su lectura es una delicia, como la autora refiere en una de sus entrevistas: «Una novela negra con muchos colores.» y que nos evoca a la reina indiscutible del género la gran Agatha Christie.

Porque, efectivamente, aunque la novela se cataloga con un noir mediterráneo, de lo primero solo tiene el que en ella se produce una muerte sospechosa que cuesta tildar de asesinato; de lo segundo, luminosidad, poesía y amor a la vida, a raudales. Al contrario de lo que suele suceder en este tipo de género, hay que llegar al segundo tercio de la narración para darnos de bruces con esa muerte accidental (o no tanto), porque en Santa Rita es más importante lo que se nos cuenta del entorno, de sus personajes, que este “accidente” que solo viene a enturbiar el relato. Como inoportuna es la víctima, por la que nadie siente un ápice de lástima, cuanto menos de compasión. Claro que ese “accidente” sirve para ir conociendo más a algunos de los personajes y sacar a la luz sus secretos, que no son pocos.

 



Elia Barceló ha pergeñado una novela distinta a las anteriores, pero en la que no deja de sorprendernos, como siempre.  En ella nos presenta a un grupo de personas que conviven en una pequeña comunidad, en la que todos tienen un compromiso, no escrito, pero por el que cada uno de ellos estaría dispuesto a llegar a cualquier parte.  Una novela que no puedo más que recomendar por mil motivos, pero que deberéis descubrirlos vosotros, porque es parte de su atractivo y lo que la hace tan peculiar.