martes, 17 de mayo de 2022

Las lágrimas del caimán - Susana Hernández

 A principios del 2019, coincidiendo con el principio de la pandemia y el posterior confinamiento, leí por primera vez a Susana Hernández. Una novela que a día de hoy no he podido olvidar (Los miércoles salvajes) porque fue un gran descubrimiento por partida doble: por un lado, la autora me cautivó por su estilo y, por otro, la historia que se nos narraba en ella me pareció fascinante. Me hice entonces la firme promesa de leer todo lo que publicase Susana Hernández, claro que el Yincanerismo propone y Dios dispone y dado que mis lecturas y mis tiempos son más afines a la primera premisa, prefiero dejarme llevar por lo que la iniciativa #SoyYincanera nos sugiere, porque rara vez se equivocan al elegir una novela.


De cualquier modo, en esta iniciativa tenemos escritores fetiche, esos que conocemos un buen día y volvemos a ellos en cuanto publican su siguiente libro. Susana Hernández forma parte de ese grupo tan escogido.

 





Título: Las Lágrimas del Caimán

Editorial: Distrito 93

Encuadernación: Tapa blanda con solapas

Núm. de páginas: 275

ISBN: 978-84-17895-61-7

Fecha de publicación: 24-05-2021

 


Susana Hernández (Barcelona) ha estudiado Imagen y Sonido e Integración Social, Investigación Privada y Psicología. Ha colaborado en diversos medios de comunicación ejerciendo como crítico musical y redactora de deportes, así como locutora en medios radiofónicos. Ha publicado las novelas: La casa roja (Premio Ciudad de San Adrián 2005/ LcLibros 2013), La puta que leía a Jack Kerouac (Lesrain 2007/LcLibros 2012); Curvas peligrosas (Odisea Editorial 2010/LcLibros 2017); Contra las cuerdas (Alrevés Editorial 2012),
  Finalista a la mejor novela Festival Valencia Negra 2013; Cuentas pendientes (Alrevés Editorial 2015) Ganadora del premio a la mejor novela negra en en el Festival Cubelles Noir 2016, Finalista a la mejor novela en Tenerife Noir 2016, Salamanca Negra 2016 y Premios Novelpol 2016), Males decisions (Crims.cat, 2017), Finalista Valencia Negra 2018 a la mejor novela negra en catalán y ganadora del Premio Cubelles Noir a la mejor novela en catalán de 2017, La reina del punk (Ma Non Troppo, 2018) , “Los miércoles salvajes” (Editorial Milenio, y 2019) Nominada al premio Pata Negra del Congreso de Cine y Novela Negra de la Universidad de Salamanca y “Mai més” (crims.cat, 2020).

Rebeca Santana, protagonista de la serie que incluye hasta la fecha las novelas Curvas peligrosas, Contra las cuerdas y Cuentas pendientes fue elegida mejor personaje de novela negra y policial 2012 en los Premios LeeMisterio.

Asimismo, ha participado en varias antologías de género negro: Elles també maten (Llibres del Delicte 2013), Fundido en negro (Alrevés Editorial 2014), Diez negritos, nuevas voces del género negro (Alrevés Editorial 2015), Obscena (Alrevés editorial 2016), Lecciones de asesinos expertos (La Esfera Cultural 2016), Hnegra (Alrevés editorial, 2017) y Barcelona, viatge a la perifèria criminal (Crims.cat, 2017), Luces negras (Ediciones Versátil, 2019).

En 2015 se ha estrenó como autora de teatro con el texto “El ascensor”,que recientemente ha sido adaptado al cine. En la primavera de 2017 se estrenó en los escenarios barceloneses su pieza “La prueba” y en marzo de 208, ha estrenado la adaptación teatral de su relato corto “El amante de Shangai” y también en 2018 la pieza de microteatro “Cambios”.

En su haber cuenta con diversos premios de relato, novela y poesía. Imparte talleres literarios desde 2011

 


A la vuelta de un viaje a Inglaterra, la famosa escritora de novela negra Karen Alcázar encuentra a su amante colgado en el cuarto de baño. Pronto se confirma que, pese a su apariencia de suicidio, se trata de un asesinato. El Grupo de Homicidios de los Mossos d’Esquadra, con el sargento Campillo al frente, se encargará de la investigación. Para descubrir la verdad en el asfixiante verano barcelonés, Campillo y su equipo deberán despejar varias incógnitas, la primera la auténtica identidad de Eduardo Mora, el fallecido. Un crimen del pasado, una venganza, una red de mentiras. Una historia en la que nadie es del todo inocente ni completamente culpable.

 


La acción transcurre en esa Barcelona que no aparece en las guías turísticas ni exige tasas a sus visitantes porque sus políticos no la pisan, pero que aun así derrocha un cierto encanto decadente que compagina de una forma muy especial con la novela negra.  A poco que conozcamos la ciudad, nos parece ver que los personajes se mueven por sus calles como peces en el agua.

 


Tenemos un elenco muy numeroso, casi todos ellos son personajes muy humanos con sus defectos (muchos) y sus virtudes (pocas, tirando a escasas) más o menos llevaderas. De entre todos ellos destacan:

 


- Karen Alcazar, una escritora de éxito, que lleva una vida acomodada y vive en la zona alta de la ciudad. Es una mujer que ha sufrido mucho y su pasado le pasa una factura difícil de llevar.

- Jacobo Peña, psiquiatra, y marido de Karen Alcazar. Aunque llevan años separados aún no se han divorciado.  Tuvieron una convivencia marcada por un importante drama familiar que les dejo macados a ambos.  Jacobo Peña está considerado profesionalmente como una eminencia, pero a nivel humano deja mucho que desear y, además, su situación económica no es muy boyante, ya que está al borde de la quiebra y a punto de perder todo lo que ha conseguido.

- Ander Riera Bernal, un personaje muy peculiar, es uno de los pacientes de Jacobo, pero también el hermano de Gaby, la asistente de Karen. Físicamente es un hombre muy bien parecido, pero su mente es la de una persona enferma, diagnosticado desde niño con un trastorno disocial de la conducta.

 - Gabriela Bernal Riera, Gaby, asistente de Karen y hermana de Ander. Cambió el orden de sus apellidos cuando cumplió dieciocho años. Huérfana de madre desde la niñez, su padre fue el director de un colegio de renombre y amigo Jacobo Peña, motivo por el cual tanto su hermano como ella también lo conocieron desde su infancia. Físicamente se parece a su hermano, pero afortunadamente solo en eso, ya que por lo demás es una mujer muy atractiva y académicamente muy bien formada, habla seis idiomas. Le gusta su trabajo y se lleva muy bien con Karen.

 Y como estamos hablando de una novela criminal, donde el asesinato del amante de Karen que se menciona en la sinopsis es solo el punto de partida de una investigación policial, lógicamente tengo que hablar de los miembros de la Unidad Territorial de Investigación de Homicidios (UTI) de los Mossos d´Esquadra , entre los que destaco a:

- SargentoToni Campillo, de 43 años. Es un hombre tranquilo y concienzudo que se toma su tiempo para casi todo.  Su gran problema es que es adicto al juego, aunque está en intentando superarlo.  Al descubrirlo, accidentalmente, su mujer le echó de casa y apenas tiene relación con sus dos hijos. Vive solo en un barco que era de su abuelo, atracado en el muelle de Premià.

 - Cabo Cesar Lobato, al que todos conocen como Lobo.  Aún no ha cumplido los 40. A Lobo le gusta su trabajo y la vida que lleva, pero, en esto último lo tiene algo complicado por dos motivos: uno de ellos tiene que ver con su padre y el Alzeimer que padece y el otro motivo es que se ha ido a enamorar de la persona menos conveniente, o la que más, según se mire.

 - Agente Yago Pérez, otro de los personajes que no se puede dejar de lado. Yago es un tipo de buen carácter, aunque la primera impresión es que es un guaperas de gimnasio, alto y guapo, pero además es un hombre muy observador, reflexivo que habla poco y reflexiona mucho. 


La novela está narrada por un narrador omnisciente y se estructura en tres partes divididas a su vez en 24 capítulos. bastante cortos, y encabezados una forma un tanto peculiar, con frases de películas de culto, todas ellas muy interesantes y adecuadas al episodio. Los capítulos tienen un ritmo que te impulsa a seguir leyendo más. Durante la narración aparecen flashback, técnica que nos permite conocer vida pasada de los protagonistas y nos facilita enormemente su comprensión. 


Lo primero que se me ocurre decir es que la autora sabe lo que hace y lo hace de nota en Las lágrimas del caimán, una novela, en la que la protagonista, una escritora de éxito que, aparentemente, parece tenerlo todo. 

Claro que con estas premisas no se puede pergeñar una novela negra, ¿verdad? Así que la vida de Karen, que es así como se llama la protagonista, da un vuelco cuando a la vuelta de un viaje de trabajo, se encuentra con su amante ahorcado en el cuarto de baño de su casa. Por si esto fuera poco, lo que en principio parecía un suicidio resulta ser un asesinato.

 Y ahora sí, ya tenemos caso. Porque, en ningún momento, a nada que conozcas un poco a Susana Hernández, apostarías a que simplemente nos regalaría una historia en la que resolver un asesinato y punto. Obvio que no, porque este inicio es solo la llama que prende un fuego con carácter retardado, una bomba de ingeniería capaz de extraer todos los barros del alma, incrementando la presión paulatinamente, porque al tiempo, solo hay que darle tiempo para ser testigos de una investigación cuajada de aristas en la que saldrán a relucir todas las miserias humanas, desde la envidia, hasta el chantaje o el odio en una historia de venganzas cruzadas. 

 


Porque Las lágrimas del caimán es un relato lacerante muy bien urdido y absolutamente verosímil que transcurre a caballo entre el pasado y el presente, con personajes tan bien caracterizados que abruman y a la que no le falta crueldad, aunque esté bien dosificada.



Una novela que ha resultado ganadora del III certamen Auguste Dupin que no puedo dejar de recomendar, como no pude dejar de leer porque embauca al lector más exigente.


Esta reseña participa en las iniciativas: