sábado, 19 de marzo de 2022

Las herederas de la Singer - Ana Lena Rivera

Durante la pasada feria del libro de Madrid, algunas de las integrantes de nuestro club de lectura, #SoyYincanera, que allí acudimos, tuvimos la ocasión de mantener un encuentro con Ana Lena Rivera, autora de esta novela, con la que pudimos departir animadamente de la anterior durante una agradable comida.  A los postres nos explicó que había terminado de escribir esta novela y nos anticipó un poco de su trama. 

El cambio tan radical nos sorprendió y nos intrigó, ya que esperábamos seguir disfrutando de las aventuras de Gracia San Sebastián, pero como conocemos sus novelas anteriores y la tremenda evolución que como autora se ha reflejado en cada una de ellas, confiábamos en que no nos defraudaría. Obviamente no lo ha hecho, sino que estoy por asegurar que ha superado nuestras expectativas con crecer. Si queréis saber más y por qué, solo tenéis que seguir leyendo.

 


Título: Las herederas de la Singer

Autora: Ana Lena Rivera

Núm.  de páginas: 512

Editorial: GRIJALBO

Idioma: CASTELLANO

Encuadernación: Rustica

ISBN: 9788425360978

Fecha de lanzamiento: 24/02/2022

 

 


Lo que la autora nos cuenta de ella: Soy asturiana de nacimiento y corazón, pero llevo muchos años viviendo en Madrid, ciudad que me adoptó como una hija y en la que he construido mi hogar. A veces echo de menos el olor a sal y ver las olas romper contra las rocas. Estudié Derecho y Administración y Dirección de Empresas, y, aunque soñaba con ser escritora, criminóloga o comisaria de policía, tuve una carrera profesional emocionante dentro del mundo empresarial multinacional. Según cuentan en la familia, cuando era pequeña leía libros de forma compulsiva; la lectura fue mi gran compañía en la niñez, y estoy convencida de que, en buena parte, hoy soy quien soy por las innumerables horas que pasé rodeada de libros. Empecé a escribir con la ilusión de que mis novelas ofrecieran al lector la compañía, los referentes y el refugio que los libros me proporcionaron a mí. Cuando me quedé embarazada de mi hijo Álex, la prescripción médica de reposo me dio la oportunidad de escribir: descubrí mi pasión y empezó esta aventura. Por suerte, en la Escuela de Escritores, en la que ahora tengo el privilegio de enseñar, tuve grandes profesores.


Las herederas de la Singer inaugura una nueva etapa después de tres novelas dedicadas a la investigadora Gracia San Sebastián: Lo que callan los muertos (2019, Premio Torrente Ballester 2017), Un asesino en tu sombra (2020) y Los muertos no saben nadar (2021).

 


El día que la joven Aurora se ve obligada a trabajar en la mina tras el accidente de su padre, se jura hacer lo que sea necesario para huir de aquel infierno.

Un matrimonio sin amor y la máquina de coser Singer de segunda mano que recibe como regalo de bodas le proporcionarán una nueva forma de salir adelante, hasta que un terrible suceso convierte la Singer en la única prueba de la amenaza que la perseguirá toda la vida.

Muchos años después, la complicidad que teje con su biznieta Alba desvelará el secreto que ha planeado sobre las mujeres de su familia.

 


La portada de “Las herederas de la Singer” es muy atractiva y sobre todo muy representativa de la historia que nos cuenta.  Encuadernada en rustica con solapas, está estructurada en 22 capítulos, un epílogo y los agradecimientos. Para mí, esto es lo que siempre he definido como una novela “puzzle”, en el sentido de que el libro es un compendio de situaciones, pequeños extractos de la vida cotidiana de cuatro personajes perfectamente contextualizada con el momento histórico que les tocó vivir y sus circunstancias que abarcan, además, un largo período de tiempo. En principio, estas pocas pinceladas, parecen que van a liarte, pero solo es cuestión de seguir leyendo, porque, en cuanto llevas leídas un pequeño puñado de páginas te das cuenta que dominas los personajes y ya todo es coser y cantar, porque una vez que coges el hilo ya no lo sueltas, la historia te atrapa y no tienes en cuenta ni quien es la protagonista del capítulo ni en qué año estamos porque lo que mandan son los acontecimientos. Todo ello, además, con una fluidez pasmosa, que te deja con ganas de más a medida que fluye la historia.

La novela está contada por un narrador omnisciente, salvo el personaje de Ana, que esta relatado en primera persona.  Tiene cuatro protagonistas principales, las cuatro generaciones de mujeres de una misma familia, aunque hay un elenco de secundarios a la altura de ellas, para bien o para mal, por lo bien construidos que están:

 

Aurora Cangas: hija de Olvido y de Fructuoso (también conocido como Frutos), Aurora es un personaje increíble, poliédrico y con muchas aristas. Puede caer bien o muy mal, pero no deja indiferente. Creo que esto es cuestión de empatía y yo, que de eso voy sobrada, me he puesto en sus zapatos y la he comprendido. Me ha resultado fascinante.

 

Águeda: es hija de Aurora y Paulino y aparentemente un personaje más plano, que solo por ver el trato que su madre le da, no dejas de admirarte. En principio, porque ocurre desde su infancia, aunque realmente será así a lo largo de su vida. 



Si hubiese nacido en la actualidad, diríamos de ella que es la definición de la resiliencia y consigue, de ese modo, hacerse querer y a pesar de todo el sufrimiento que es capaz de soportar, es una buena mujer.

 

Ana: hija de Águeda y Jesús. Sus padres hicieron grandes esfuerzos hasta conseguir darle estudios; de hecho, se licenció en arquitectura en Madrid. Casada con un rico empresario, este la colma de todo aquello que se puede comprar con dinero.

 

Alba: hija de Ana y de Carlos, Alba es una joven de su tiempo, inteligente y dotada con una gran personalidad. Alba, por su posición social, tiene acceso a todo lo que desea, pero lo que tiene, sobre todo, es una gran conciencia social.

 


Como decía antes, hay otros protagonistas que son para quitarse el sombrero, como Herminia y su nieta Florita, la única amiga de Águeda o Ramona, una carbonera de la mina, una mujer de esas de armas tomar, la única y verdadera amiga de Aurora, que complementan una historia cuajada de mujeres muy acontecidas, mujeres de raza en unas épocas y condiciones muy duras. Además, estarían los maridos de todas ellas. Y Ceferino, claro.

 


Los escenarios se centran en el Principado de Asturias: Turón, una parroquia del concejo de Mieres en la cuenca minera, Oviedo y Gijón. También una de nuestras protagonistas nos lleva de la mano a El palmar de Troya, y finalmente Madrid.  Todos estos escenarios son muy conocidos por la autora por lo que sus descripciones nos llevan a distintos lugares, algunos de ellos en una época y unas circunstancias ya tan lejanas que el paso del tiempo los ha cambiado radicalmente.

 


Con esta novela la autora ha rendido un homenaje a unas mujeres valientes, luchadoras y concienciadas.  Nos cuenta una historia en la que podemos reconocer a nuestras madres y/o abuelas, que vivieron unas situaciones, no tan duras como las que describe la novela y que sufren las protagonistas, pero también muy difíciles pues, aunque no en todos los lugares se vivió la guerra y la posguerra con la misma dureza, en todos ellos las mujeres tuvieron que sacar adelante a sus familias mientras los hombres estaban en el frente.

 

En esta emotiva y nostálgica historia hay un hilo conductor que es una máquina de coser, una Singer de segunda mano que Aurora recibió como regalo de boda de sus padres, que además de ser testigo y la evidencia hecha materia de un dramático suceso, es el instrumento con el que primero ella y luego Águeda, su hija, logran sacar adelante a los suyos.

 


Con esta novela, la autora ha dado un giro de ciento ochenta grados a su carrera como escritora y nos ha dejado una historia y unos personajes sorprendentes e inolvidables.  ¿Qué más os puedo decir? Que me ha encantado, obviamente, y que os la recomiendo como si no hubiera otra.

Esta reseña participa en la iniciativa: