jueves, 10 de febrero de 2022

Todos los demonios - Luis Roso

Nuevamente #Soy Yincanera, me ha brindado la oportunidad de leer una novela de Luis Roso. Disfruté mucho con la anterior, Durante la nevada, que también leímos en esta iniciativa en diciembre de 2020, por lo que tenía ganas de tener en mis manos esta nueva publicación del autor. 


Además, en la pasada feria del libro de Madrid 2021, la iniciativa #Soy Yincanera, organizó un encuentro con el autor en el que tuvimos la oportunidad de departir largamente sobre sus proyectos y en particular sobre esta novela, por lo que tenía ganas de tenerla entre mis manos. 


 


|


Título: Todos los demonios 
 

Autor: Luis Roso 

Editorial: Alrevés 

Fecha publicación: 8 noviembre 2021 

Páginas: 439 

ISBN: 978-84-1854-20-6 



Verano de 1960. Un alto cargo de una institución pública alemana es salvajemente asesinado en Madrid, y el gobierno español trata de evitar un incidente diplomático asignando la investigación a uno de los detectives estrella de la policía: el inspector Ernesto Trevejo. Acompañado de una misteriosa profesora norteamericana, el inspector Trevejo rastreará el origen de un cuadro expuesto en un museo de Zúrich, que parece ser la clave del crimen, y sin pretenderlo se verá envuelto en una espiral de sangre y secretos en torno a uno de los aspectos más sombríos del régimen franquista: los fugitivos nazis refugiados en territorio español desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

Con Todos los demonios, Luis Roso se consagra como uno de los más firmes valores de la novela negra nacional y teje una trama vertiginosa de venganzas personales, miseria moral, intereses económicos, antiguos odios y amores soterrados en la que vuelve a brillar su prosa incisiva, su ironía, su precisión y el exquisito cuidado en la ambientación histórica. Y también brilla Trevejo, ese policía descreído, práctico, determinado por su muy particular código ético que, en ese Madrid que pretende subirse al tren de la modernidad y en el que pululan nazis expatriados, antiguos «camisas viejas», arribistas y miembros de los servicios secretos estadounidenses, sigue sabiendo nadar y guardar la ropa. 



Luis Roso, 33 años, Moraleja (Cáceres), es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Salamanca, en Filología Inglesa por la Universidad Autónoma de Barcelona y posee un máster de Literatura Española e Hispanoamericana.
 

Es apasionado de la literatura, la historia, el cine y el deporte, especialmente el boxeo. Ha trabajado como camarero y también como profesor de secundaria en la Comunidad de Madrid. 

En lo literario, admira a escritores como Delibes, Cela, Ferlosio, Sender, Azorín, De la Serna, Aldecoa, Barea o Martín Santos. Es autor de la saga noir compuesta por las novelas Primavera cruel, Aguacero y Todos los demonios, ambientada en la España franquista y protagonizada por el Inspector Trevejo.



 

>Esta novela es la tercera parte de la serie protagonizada por el Inspector Ernesto Trevejo. Las dos anteriores, Aguacero y Primavera cruel no las he leído todavía, aunque el propio autor nos indicó en el encuentro que mantuvimos con él durante la pasada FLM 2021, que las historias eran autoconclusivas, por lo que se podían leer sin ningún problema de forma individual y, aunque a mí me gusta leer las series en orden y por principio, he de decir que en este caso, además está perfectamente contextualizada, ya que a diferencia de muchas otras sagas literarias, poco se sabe de la vida personal del protagonista, excepto que tiene treinta y nueve años, que es intrépido y decidido, que le gusta su trabajo y que lo sobrelleva con ironía e inteligencia o que, como él mismo se autodefine, es “un tipo corriente con algo de astucia y no poca suerte”. 

La novela está narrada en primera persona por el protagonista, el Inspector Ernesto Trevejo y, está estructurada en treinta y cinco capítulos.  El autor, con un estilo cuidado en el que la calidad literaria es más que notable, nos presenta una historia ambientada en el Madrid de los años sesenta en un momento político bastante complejo y un Madrid, también, en el que miembros de los servicios secretos de diferentes nacionalidades: nazis, judíos, norteamericanos, etc. se pasean por sus calles como Pedro por su casa, amparados y justificados por la dictadura franquista que maneja con mano dura el país. 

Al Inspector Trevejo, que en la actualidad podría pasar casi por un yugurín, parecen pesarle sus treinta y nueve años, ya que se siente mayor para ciertas aventuras y, para colmo, le cae encima un caso difícil y complicado que ha despertado mucha incertidumbre: el asesinato en Madrid del director de una alta institución alemana que además es judío. Por si esto no fuera poco, al día siguiente se descubre el de un cura y su ama de llaves en un pueblo de Toledo. Ambos asesinatos están relacionados, aunque aún no se sabe cuál es el hilo conductor. 

El caso pinta muy complicado de resolver y, no hay que obviar las presiones que nuestro protagonista sufre desde todos los estamentos, principalmente los políticos y los policiales, pues por ambos lados están obligados a dar una imagen intachable a nivel internacional. 


Desde las primeras páginas sobresale la labor de documentación en las que el autor se ha basado para crear una ambientación y unos escenarios tan creíbles. Los personajes, tanto los principales como los secundarios están muy bien perfilados -incluso, incluye en la narración personajes reales como Otto Skorzeny o el ministro de Asuntos Exteriores, entre otros-. 



En el segundo tercio del libro la novela coge una cadencia vertiginosa y nos lleva a ritmo de thriller hasta el desenlace asombroso, pero que resulta muy verosímil. 



Esta novela, la segunda que leo del autor, la he disfrutado una barbaridad y me gustaría seguir leyendo muchas más aventuras del Inspector Trevejo, porque creo que está llamado a convertirse en un personajes de los que marcan un hito. Tampoco le haría ascos a que, de cuando en cuando, me sorprenda con historias similares a la que se narra en Durante la nevada, pues entiendo a Luis Roso le espera una larga y productiva carrera en este mundo. 

En definitiva, como decía Michel Butor, "La lectura, y sobre todo la lectura novelesca, es un tipo de sueño; un sueño que no realizamos dormidos sino en un estado particular que no corresponde enteramente a estar despierto" y yo, sinceramente, he devorado las más de cuatrocientas páginas que componen este ejemplar dando gracias al Morfeo Literario que me acompaña junto a la cabecera de mi cama por convertir ese Madrid de 1960 en mi exótico y particular Shangri-La, en el cual sestear a capricho, abrazada a un libro, rodeada de espías, policías y personajes inmortales. ¿Alguien da más? ¡Imposible!

Esta reseña participa en las iniciativas: 




 En el apartado Cultureta

10 comentarios:

  1. Genial reseña, coincido contigo en muchas cosas. Yo también tengo pendiente las aventuras anteriores de Trevejo. Seguro que sigo leyendo más del autor. El final quedó vertiginoso y bien finalizado, sí señor. Así que poco más que añadir. Un abrazo!

    ResponderEliminar
  2. Un caso muy complicado de resolver, pero que el autor ha sabido hilar muy bien sin dejar ningún cabo suelto. Una magnífica reseña!
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  3. Coincidimos en lectura conjunta de nuevo y en apreciaciones. Espero que tengamos más Trevejo con una cuidada ambientación como la de esta novela. Fan total.
    Besote

    ResponderEliminar
  4. Hola 😘
    Yo también espero que el escritor siga escribiendo ya que Trevejo tiene mucho que contarnos. De igual manera, me gustaría leer los libros anteriores de este personaje para ver cómo ha resuelto sus investigaciones previas.
    Desde libro decir que me ha gustado mucho tanto la parte en la que nos deleita con detalles sobre las obras artísticas como la parte en la que va liando y la investigación sobre manera y no sabemos cómo va a terminar.
    Un placer volver a comprar por lectura con vosotras.
    Besos 😘😘

    ResponderEliminar
  5. Efectivamente Gela, menos mal que son autoconclusivas... veo que muchas tenemos que leer los inicios de Trevejo. Por ciero veo la foto y cada vez me da más rabia haberme dormido ese dia :D. Resña detallada y en cajotas como a mi me gusta, excelente como siempre. Un besote

    ResponderEliminar
  6. Para mi ha sido el primer libro que leo de Trevejo y me he quedado con ganas de más. Buena reseña

    ResponderEliminar
  7. Hoy Trevejo pasaría por un yogurin, pero no en su época, además está de vuelta de todo, le pesan las exigencias del régimen y sobre todo ese cerrad rápido las investigaciones endilgando el fiambre al primer delincuente que no tenga coartada. Trevejo es un amante de la justicia y si me apuras de la justicia poética. Sigue investigando al margen de sus superiores e inventando excusas plausibles para salir airoso. Trevejo es un personaje sublime que espero Luis Roso siga sacando partido y acompañando de secundarios de lujo. Buena reseña

    ResponderEliminar
  8. Coincido en tus apreciaciones sobre esta novela, Ángela. Ha sido mi primer acercamiento a Trevejo (si quitamos unas 60 páginas que leí de "Aguacero"), que está esperando turno de lectura en mi estantería junto a "Primavera cruel"). Afortunadamente son historias autoconclusivas, como bien nos dijo Luis, y no he echado de menos el haber leído las anteriores para disfrutar con este libro. A mí también me han dado ganas de seguir leyendo a Luis, así que intentaré poner remedio pronto. Buena reseña.
    Besos.

    ResponderEliminar
  9. La verdad es que a mí la novela me ha sorprendido en todos los sentidos: tanto por la trama, por su enrevesamiento y por el protagonista. Espero volver a seguir leyendo a Luis Roso y con más motivo si continua con la serie.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  10. Una reseña que me ha encantado y una suerte que hayáis tenido la suerte de conocer y compartir con el autor.
    Besos!

    ResponderEliminar