martes, 21 de junio de 2022

Será nuestro secreto - Empar Fernández

El pasado 23 de abril, día de Sant Jordi, cumplí uno de mis mayores sueños: estar en Barcelona en la fiesta de los libros y las rosas. He de reconocer que llevaba las expectativas muy altas y una idea muy equivocada de lo que es esta feria, al querer compararla, por asociación, con la Feria del libro de Madrid, a la que casi todos los años acudo.

Habíamos proyectado el viaje a Barcelona como un encuentro de Yincaneras, el grupo de lectura al que pertenezco desde su origen.  Cualquier viaje desde Ribadeo (Lugo), ciudad en la que habito, es complicado, ya que en esta esquinita del noroeste ibérico las comunicaciones son malas, por no decir que pésimas y escasas… No obstante, no se me dió mal, teniendo en cuenta que tuve que hacer malabares para coger un vuelo a primera hora de la mañana en nuestra comunidad vecina, Asturias, para desde el aeropuerto de Aviles poner rumbo a la capital catalana. Llegué bastante bien, todo hay que decirlo. Estuve un fin de semana en Barcelona, de viernes a domingo. El viernes fue un día espléndido, gozamos de una temperatura primaveral, como debía de ser, y con las compañeras de la iniciativa estuvimos visitando la ciudad condal. No era la primera vez que visitaba Barcelona y, como siempre, me encantó pasear por sus calles y plazas y visitar sus monumentos.  El día siguiente, Sant Jordi, también nos hizo un día típico de primavera, claro que en la peor de sus acepciones, porque se convirtió en una jornada horrorosa en la que todos los elementos se dan cita y parecen querer cobrar protagonismo, haciéndose la competencia entre ellos a ver quien destaca más: llovió tanto que cuando alguien nos comentó que Noé había apostado su arca en el Paseo de Gracia esquina a la calle Mallorca salimos corriendo para ver si le quedaban plazas libres; vientos con tintes de huracanados y alguna que otra granizada que nos obligó en más de una ocasión a resguardarnos de cualquier manera y en cualquier lugar. Vamos, una experiencia cuasi religiosa. ¡Qué día tan espantoso! Las casetas se inundaban, los libreros se agarraban a las estructuras como los marineros a los mástiles de su embarcación durante la tormenta para que no se venciesen e incluso algunas salieron volando… De ese día, a pesar de la climatología, el recuerdo con el que me quedo es que en la caseta de Alrevés, tuve el privilegio de conocer -en persona- a la autora de la novela que hoy comento, y aunque no pude hablar mucho con ella, la impresión que me dejó fue extraordinaria.


Resumiendo, teniendo en cuenta lo ocurrido, tengo que volver nuevamente a Barcelona por Sant Jordi, porque me niego a quedarme con esa inefable impresión. 

 



Título: Será nuestro secreto

Autora: Empar Fernández

Editorial: Alrevés

Fecha primera edición: 28 febrero 2022

Número de páginas‏: ‎ 353

ISBN: 978-84-18584-28-2

 




Empar Fernández (Barcelona, 1962). Es profesora de Historia en un instituto público, columnista ocasional y novelista. En solitario ha publicado tanto novela negra con títulos como Sin causa aparente y la Trilogía de la culpa (La mujer que no bajó del avión, La última llamada y Maldita verdad, -nominada al premio Hammet y ganadora del Tenerife noir y del Cubelles Noir-) como novelas que abordan episodios de nuestra historia contemporánea, como Hotel Lutecia y La epidemia de la primavera, nominada al premio Espartaco a la mejor novela histórica.



Noa, una tímida adolescente de catorce años, desaparece tras una función escolar en el exclusivo colegio privado Sain Michael's School, al que acuden los hijos de los miembros más destacados de la alta burguesía barcelonesa como el empresario, y padre de Noa, Víctor Renom.

Cuando se hace evidente que Noa, una chica singular, no ha huido de casa, el subinspector Mauricio Tedesco pasa a encargarse del caso. Con su flema, sus silencios y su desencanto, se sumergirá en una trama que se irá enredando cuando comience a hacer preguntas y a descubrir todos los secretos que se esconden tras la apariencia, brillante e impoluta, de unas vidas expuestas al lujo y a la despreocupación, pero que también ocultan envidias, desamores e, incluso, la frustración de los deseos incumplidos.

Con una prosa directa, limpísima, siempre elegante y en ocasiones inusitadamente incisiva y poética, Empar Fernández desentraña, con el escalpelo de una mirada asombrosamente observadora, la maraña de anhelos, ambiciones y hambre de poder que mueve a unos personajes a los que retrata, sin embargo, con una gran dosis se verdad no exenta, por momentos, de delicadeza, ternura y hasta compasión.

En esa mezcla de desencanto y verismo, de realidad incisiva y, sin embargo, ausencia de rencor lo que hace de esta novela coral, al amparo de una trama criminal adictiva, una crónica asombrosamente ágil y certera de una élite atrapada en los demonios de su propia decadencia.

 


Esta es una novela coral, con muchos personajes, pero de entre todos ellos, me he permitido seleccionar a, en mi opinión, los más representativos.

Noa Renom Nasarre, es una adolescente de apenas catorce años que, tras la celebración de un concierto en su colegio, desaparece sin dejar rastro.  De origen chino, fue adoptada cuando apenas había dejado de ser un bebe.  Su delicada apariencia es la de una niña que parece tener menos edad de la que tiene, Es amable, juiciosa, en cierta manera ambiciosa, y se esfuerza lo todo lo que puede y más por conseguir que sus padres se sientan orgullosos de ella porque, a pesar de su notable inteligencia, piensa que si no da la talla la devolverán al orfanato del que la recogieron. 

Victor Renom, padre de Noa y de Raúl. A sus cuarenta y dos años es un afamado empresario de la construcción. Profesión que le viene de familia y con la que ha llegado a la cima.  Siente verdadera pasión, como padre, por Noa.

Aitana Nasarre, madre de Noa.  Profesionalmente se dedica a la decoración, campo en el que es una reconocida profesional. Aitana ama mucho a sus dos hijos, pero mientras Noa es la niña perfecta que no causa ningún problema, Raúl es hiperactivo y necesita toda su atención.

Obviamente en una novela negra, no puede faltar la parte policial, de entre todos ellos, sobresalen:

Mauricio Tedesco, dirige la investigación por la desaparición de Noa. Con sus casi sesenta años el alto y corpulento subinspector de policía está cansado y se ve viejo, pero ello no es inconveniente para, como siempre, entregarse de lleno a lo que siempre ha sido su objetivo en la vida.

Ivan Cabrera es un agente del equipo investigador.  Es tan peculiar como efectivo y entre sus rarezas destaca el que no está en su naturaleza hablar por hablar; es más, es de esas personas que no sabe conversar. Su único objetivo está en el caso en el que trabaja.  No gasta su tiempo en cuidar su imagen, ni falta que le hace, se diría que el control que ejerce sobre sus gestos y ademanes es tan rotundo que en comisaria algunos de sus compañeros le han apodado la Esfinge y, para otros, es la Momia.

 



La novela está estructurada de forma original. Comienza con dos impactante citas, para entrar de lleno en materia.  Los capítulos no son numerados, sino que llevan como título el día de la semana en que transcurre la acción y van de viernes a viernes, aunque eso sí, la autora nos lleva con mucha naturalidad al pasado de algunos de los protagonistas de la historia. Finaliza la novela con una breve lista de agradecimientos. Se ve que la autora es escueta pero muy concreta.

 



Esta novela engaña en su apariencia: es de las que parece que te las vas a leer de una sentada, pero no, su lectura es muy densa, la letra pequeña y, sobre todo, es de las que, por lo menos en lo que a mí se referiere, tienes que parar de cuando en cuando y tomar aire, pues sus 353 páginas te envuelven en una atmosfera de terror, sin despeinarse, sin mostrar ni sangre ni torturas ni esos socorridos recursos que algunos autores utilizan para ponernos los pelos de punta.

En esta novela la autora, con oraciones cortas y diálogos sucintos, nos va envolviendo en una atmósfera de terror, nos hace vivir una angustia desconcertante en el día a día que nos va narrando. Momento a momento va deteriorando la vida de unos padres que se culpan de la desaparición de su hija.


En sus páginas, nos encontramos con temas delicados que nos harán reflexionar. Desde todo lo que rodea el mundo de las adopciones, un recurso que está a la orden del día pero del que apenas hay estadísticas que informan de la integración en nuestra sociedad esas niñas chinas, a las que al nacer sus padres llevan a los orfanatos para tener la oportunidad de concebir un hijo varón que les saldrá más a cuenta al no tener que darles una dote para casarlos. 

Para continuar indagando en las relaciones de pareja y las que se establecen entre padres e hijos, pasando por esa prensa amarilla que se afana, encaramada frente a un problema, para captar la imagen más sórdida posible y así poder escribir el titular más impactante. 

También seremos testigos de cómo la autora nos hará partícipes de los problemas que se originan con la identidad sexual, agravados cuando transcurren durante la adolescencia o las consecuencias aparejadas por el consumo de drogas o alcohol. Y no serán los únicos, porque de todos ellos destacaría, sobre los demás, esa verdad universal en la que parece que todos tenemos un precio y que los que se hallan en la cúspide de esa montaña llamada Opulencia, lo pueden comprar todo, voluntades, influencias y sentimientos, mientras tapan sus miserias y esconden sus infamias como si se tratase de travesuras, en el mejor de los casos, mientras juegan con la impotencia de los más desfavorecidos. Los de siempre.

En definitiva, Será nuestro secreto es una historia exquisitamente urdida y muy bien llevada a cabo que me permito recomendar a todos aquellos/as que disfruten o, al menos sepan apreciar, lo que es una verdadera novela negra.

jueves, 2 de junio de 2022

Una tumba entre las rocas - Elly Griffiths

En Soy Yincanera, no paramos de leer. Bueno, de leer y de expresar nuestra opinión en redes sociales a medida que lo vamos haciendo, porque ese es el objetivo. En esta ocasión volvemos a viajar al condado de Norfolk de la mano de una vieja conocida, Elly Griffiths, a la que ya tuvimos ocasión de conocer en una Lectura Simultánea anterior (El umbral de la mentira) en la que nos sorprendió gratamente. De ahí que repetir con ella sea siempre una experiencia anhelada y que, a juzgar por lo dilatada de su obra (hasta la fecha se han publicado quince entregas de esta serie en el Reino Unido), se convierta en una costumbre en esta iniciativa.

 


Así que si queréis saber mi opinión, seguid leyendo.




Título: Una tumba entre las rocas

Autora: Elly Griffiths

Traducción: Jofre Homedes Beutnagel

Núm.  de páginas: 334

Editorial: MAEVA

Encuadernación: Tapa blanda con solapas

ISBN: 978-84-19110-12-1

Año de edición: 2022

 

 

Elly Griffiths nació en Londres (1.963) y trabajó en el mundo editorial durante varios años. Decidió dedicarse a la escritura cuando su esposo comenzó a estudiar Arqueología. Para su exitosa serie, con la arqueóloga Ruth Galloway como protagonista, también contó con la inspiración de su tía, que le contaba leyendas y mitos de Norfolk. Elly Griffiths ha sido nominada a varios premios literarios, entre ellos el CWA Daggar. Actualmente vive con su esposo y sus dos hijos cerca de Brighton.

 



Un equipo de geólogos que investiga la erosión costera en la bahía norte de Norfolk se pone en contacto con la doctora Ruth Galloway al hallar seis cuerpos enterrados al pie de un acantilado. La arqueóloga y el inspector Harry Nelson se unen una vez más para desentrañar el pasado, aunque la situación es de lo más incómoda, pues Nelson debe evitar a toda costa que su esposa Michelle sospeche de la relación que hay entre ellos dos. Las pruebas revelan que los cadáveres corresponden a seis hombres jóvenes que fueron asesinados hace más de setenta años. El misterio de sus muertes parece remontarse a la Segunda Guerra Mundial, una época en la que Gran Bretaña vivía con inquietud una posible invasión de los alemanes.

 

 


Al tratarse de una serie, en Una tumba entre las rocas nos encontraremos con personajes a los que ya conocíamos de antaño; no obstante, también aparecerán nuevas caras. Los primeros se irán consolidando más y más, a base de detalles que nos harán forjarnos una idea más precisa de sus personalidades. Los segundos, con más o menos protagonismo, aportarán savia nueva y nuevas tramas, más que interesantes en la mayoría de los casos. Todos ellos están muy bien perfilados, por lo que nos permitirán descubrir, en sus luces y sus sombras, toda su humanidad.

 

- Ruth Galloway, protagonista indiscutible de esta serie, tiene poco más de treinta años. Es la directora del departamento de Arqueología Forense de la Universidad de Norfolk Norte.  Es una reputada experta en huesos, descomposición y muerte. Madre soltera de una recién nacida a la que ha llamado Kate  -con el padre de la criatura, casado y padre de familia, ha llegado a un acuerdo mediante el cual no le permite ninguna aportación económica y apenas afectiva. De la crianza de su hija se ocupa ella en exclusividad, a pesar de los muchos inconvenientes que supone el compatibilizar el cuidado de un bebé con el mundo laboral, porque ya sabemos que aquello de la conciliación es pura entelequia.

 

- Harry Nelson es inspector jefe de la policía de Norfolk. Tiene un carácter muy peculiar. Ruth y él se conocieron cuando ambos colaboraron en un caso en el que se encontraron unos huesos de la edad de hierro en la marisma.  Su mujer Michelle es estilista y son padres de dos hijas, la mayor Laura y la pequeña Rebeca.

 

- Cathbad, es un personaje enigmático que, además de amigo, trabaja junto con Ruth en el departamento de Química de la Universidad de Norfolk Norte. Habitualmente viste con túnicas y, como druida que es, también es experto en materializarse en los lugares más inesperados.

 

- Shona, es su mejor o quizás única amiga. Se conocieron cuando Ruth entró a trabajar en la Universidad de Norfolk Norte. Shona es física y mentalmente todo lo contrario que Ruth pero ésta valora mucho su amistad.

 

- Tatjana, amiga del pasado de Ruth. Se conocieron en el verano de 1996 en Srebrenica, cuando Ruth viajo como voluntaria de un equipo de la Universidad de Southampton para identificar cadáveres que encontraban en fosas comunes. Tatjana estaba allí trabajando como intérprete, aunque su verdadero objetivo era encontrar los restos de sus padres y de su hijo.

 

 


Ruth Galloway sigue viviendo en Norfolk, uno de los cuarenta y siete condados de Inglaterra, en la costa del Mar del Norte. Además de con Sílex, su gato, ahora comparte su hogar con Kate, su hija de apenas unos meses de vida, en las afueras de King’s Lynn, junto a una solitaria marisma plana que desemboca en el mar.  Obviamente, la trama transcurre en sus alrededores, pues nuestra protagonista tiene su trabajo y su vida en ese lugar, en esa marisma, en la que ni siguiera cuenta con vecinos la mayor parte del año.  A pesar de ello, ella es feliz allí, claro que desde el nacimiento de su hija ha empezado a cuestionarse si es lo más conveniente. No obstante, le encanta ese entorno y está acostumbrada a la soledad, al ambiente que allí se respira y a las maravillosas vistas que le proporciona, que hacen que todo ello le compense.

 


La novela tiene una estructura sencilla, después de la dedicatoria tenemos un mapa de los escenarios de la novela, por el que nos hacemos una mejor idea del lugar en el que transcurren los acontecimientos. A continuación, tenemos un pequeño prólogo que da paso al inicio del argumento, relatado por un narrador omnisciente y estructurado en 32 capítulos. El primero de ellos se titula “Marzo” fecha en la que Ruth se encuentra en el hospital en el que acaba de dar a luz a Kate y el último, el capítulo 32 titulado “Mayo”, en el que se narra el bautismo católico de la pequeña Kate. Tras estos, están los agradecimientos.



Dicho lo cual, en Una tumba entre las rocas nos encontraremos con un equipo de geólogos que está investigando la erosión costera en la zona. Mientras observan los derrumbes producidos en uno de los acantilados, descubren una fosa que la marea ha dejado al descubierto. En la misma hallan seis cadáveres con indicios claros de haber sido ajusticiados. Ante esta evidencia llaman a Ruth, reputada experta en huesos, descomposición y muerte, quien acompañada de los policías y del equipo de geólogos que descubrió los cuerpos se proponen desentrañar y aclarar los acontecimientos que ocurrieron en el pasado.  La misión será dificultosa, principalmente debido a que, por los años transcurridos, apenas quedan testigos vivos y entre los pocos que quedan se ha establecido un código de sangre que les impide hablar de lo que allí ocurrió. Y por si esto no fuese suficiente, se suceden una serie de muertes que son muy sospechosas.

 


Esta es la tercera obra de la serie que tiene como protagonista a la arqueóloga forense Ruth Galloway. A pesar de ser la tercera, las tramas son autoconclusivas, por lo que no es necesario leer las novelas por orden, ya que, además, están muy bien contextualizadas. Eso no implica que sea preferible hacerlo desde el principio, porque siempre se encuentran detalles en cada una de ellas que son relevantes en la trama personal de los protagonistas.

 

El argumento está muy bien trabajado, tiene intriga y suspense hasta la última página. Nos descubre aspectos desconocidos de la estructura defensiva que una guardia paramilitar creada en la bahía de Norfolk para defenderse de una posible invasión del ejército alemán durante la II Guerra Mundial, pero también saldrán a colación otras situaciones, otros momentos de nuestra historia reciente tan cruentos como dolorosos.

 

Con todos estos mimbres y la buena pluma de Elly Griffiths, el resultado es espectacular.  No dejéis de leerla, es una lectura que os va a encantar. No lo dudéis.

 

martes, 17 de mayo de 2022

Las lágrimas del caimán - Susana Hernández

 A principios del 2019, coincidiendo con el principio de la pandemia y el posterior confinamiento, leí por primera vez a Susana Hernández. Una novela que a día de hoy no he podido olvidar (Los miércoles salvajes) porque fue un gran descubrimiento por partida doble: por un lado, la autora me cautivó por su estilo y, por otro, la historia que se nos narraba en ella me pareció fascinante. Me hice entonces la firme promesa de leer todo lo que publicase Susana Hernández, claro que el Yincanerismo propone y Dios dispone y dado que mis lecturas y mis tiempos son más afines a la primera premisa, prefiero dejarme llevar por lo que la iniciativa #SoyYincanera nos sugiere, porque rara vez se equivocan al elegir una novela.


De cualquier modo, en esta iniciativa tenemos escritores fetiche, esos que conocemos un buen día y volvemos a ellos en cuanto publican su siguiente libro. Susana Hernández forma parte de ese grupo tan escogido.

 





Título: Las Lágrimas del Caimán

Editorial: Distrito 93

Encuadernación: Tapa blanda con solapas

Núm. de páginas: 275

ISBN: 978-84-17895-61-7

Fecha de publicación: 24-05-2021

 


Susana Hernández (Barcelona) ha estudiado Imagen y Sonido e Integración Social, Investigación Privada y Psicología. Ha colaborado en diversos medios de comunicación ejerciendo como crítico musical y redactora de deportes, así como locutora en medios radiofónicos. Ha publicado las novelas: La casa roja (Premio Ciudad de San Adrián 2005/ LcLibros 2013), La puta que leía a Jack Kerouac (Lesrain 2007/LcLibros 2012); Curvas peligrosas (Odisea Editorial 2010/LcLibros 2017); Contra las cuerdas (Alrevés Editorial 2012),
  Finalista a la mejor novela Festival Valencia Negra 2013; Cuentas pendientes (Alrevés Editorial 2015) Ganadora del premio a la mejor novela negra en en el Festival Cubelles Noir 2016, Finalista a la mejor novela en Tenerife Noir 2016, Salamanca Negra 2016 y Premios Novelpol 2016), Males decisions (Crims.cat, 2017), Finalista Valencia Negra 2018 a la mejor novela negra en catalán y ganadora del Premio Cubelles Noir a la mejor novela en catalán de 2017, La reina del punk (Ma Non Troppo, 2018) , “Los miércoles salvajes” (Editorial Milenio, y 2019) Nominada al premio Pata Negra del Congreso de Cine y Novela Negra de la Universidad de Salamanca y “Mai més” (crims.cat, 2020).

Rebeca Santana, protagonista de la serie que incluye hasta la fecha las novelas Curvas peligrosas, Contra las cuerdas y Cuentas pendientes fue elegida mejor personaje de novela negra y policial 2012 en los Premios LeeMisterio.

Asimismo, ha participado en varias antologías de género negro: Elles també maten (Llibres del Delicte 2013), Fundido en negro (Alrevés Editorial 2014), Diez negritos, nuevas voces del género negro (Alrevés Editorial 2015), Obscena (Alrevés editorial 2016), Lecciones de asesinos expertos (La Esfera Cultural 2016), Hnegra (Alrevés editorial, 2017) y Barcelona, viatge a la perifèria criminal (Crims.cat, 2017), Luces negras (Ediciones Versátil, 2019).

En 2015 se ha estrenó como autora de teatro con el texto “El ascensor”,que recientemente ha sido adaptado al cine. En la primavera de 2017 se estrenó en los escenarios barceloneses su pieza “La prueba” y en marzo de 208, ha estrenado la adaptación teatral de su relato corto “El amante de Shangai” y también en 2018 la pieza de microteatro “Cambios”.

En su haber cuenta con diversos premios de relato, novela y poesía. Imparte talleres literarios desde 2011

 


A la vuelta de un viaje a Inglaterra, la famosa escritora de novela negra Karen Alcázar encuentra a su amante colgado en el cuarto de baño. Pronto se confirma que, pese a su apariencia de suicidio, se trata de un asesinato. El Grupo de Homicidios de los Mossos d’Esquadra, con el sargento Campillo al frente, se encargará de la investigación. Para descubrir la verdad en el asfixiante verano barcelonés, Campillo y su equipo deberán despejar varias incógnitas, la primera la auténtica identidad de Eduardo Mora, el fallecido. Un crimen del pasado, una venganza, una red de mentiras. Una historia en la que nadie es del todo inocente ni completamente culpable.

 


La acción transcurre en esa Barcelona que no aparece en las guías turísticas ni exige tasas a sus visitantes porque sus políticos no la pisan, pero que aun así derrocha un cierto encanto decadente que compagina de una forma muy especial con la novela negra.  A poco que conozcamos la ciudad, nos parece ver que los personajes se mueven por sus calles como peces en el agua.

 


Tenemos un elenco muy numeroso, casi todos ellos son personajes muy humanos con sus defectos (muchos) y sus virtudes (pocas, tirando a escasas) más o menos llevaderas. De entre todos ellos destacan:

 


- Karen Alcazar, una escritora de éxito, que lleva una vida acomodada y vive en la zona alta de la ciudad. Es una mujer que ha sufrido mucho y su pasado le pasa una factura difícil de llevar.

- Jacobo Peña, psiquiatra, y marido de Karen Alcazar. Aunque llevan años separados aún no se han divorciado.  Tuvieron una convivencia marcada por un importante drama familiar que les dejo macados a ambos.  Jacobo Peña está considerado profesionalmente como una eminencia, pero a nivel humano deja mucho que desear y, además, su situación económica no es muy boyante, ya que está al borde de la quiebra y a punto de perder todo lo que ha conseguido.

- Ander Riera Bernal, un personaje muy peculiar, es uno de los pacientes de Jacobo, pero también el hermano de Gaby, la asistente de Karen. Físicamente es un hombre muy bien parecido, pero su mente es la de una persona enferma, diagnosticado desde niño con un trastorno disocial de la conducta.

 - Gabriela Bernal Riera, Gaby, asistente de Karen y hermana de Ander. Cambió el orden de sus apellidos cuando cumplió dieciocho años. Huérfana de madre desde la niñez, su padre fue el director de un colegio de renombre y amigo Jacobo Peña, motivo por el cual tanto su hermano como ella también lo conocieron desde su infancia. Físicamente se parece a su hermano, pero afortunadamente solo en eso, ya que por lo demás es una mujer muy atractiva y académicamente muy bien formada, habla seis idiomas. Le gusta su trabajo y se lleva muy bien con Karen.

 Y como estamos hablando de una novela criminal, donde el asesinato del amante de Karen que se menciona en la sinopsis es solo el punto de partida de una investigación policial, lógicamente tengo que hablar de los miembros de la Unidad Territorial de Investigación de Homicidios (UTI) de los Mossos d´Esquadra , entre los que destaco a:

- SargentoToni Campillo, de 43 años. Es un hombre tranquilo y concienzudo que se toma su tiempo para casi todo.  Su gran problema es que es adicto al juego, aunque está en intentando superarlo.  Al descubrirlo, accidentalmente, su mujer le echó de casa y apenas tiene relación con sus dos hijos. Vive solo en un barco que era de su abuelo, atracado en el muelle de Premià.

 - Cabo Cesar Lobato, al que todos conocen como Lobo.  Aún no ha cumplido los 40. A Lobo le gusta su trabajo y la vida que lleva, pero, en esto último lo tiene algo complicado por dos motivos: uno de ellos tiene que ver con su padre y el Alzeimer que padece y el otro motivo es que se ha ido a enamorar de la persona menos conveniente, o la que más, según se mire.

 - Agente Yago Pérez, otro de los personajes que no se puede dejar de lado. Yago es un tipo de buen carácter, aunque la primera impresión es que es un guaperas de gimnasio, alto y guapo, pero además es un hombre muy observador, reflexivo que habla poco y reflexiona mucho. 


La novela está narrada por un narrador omnisciente y se estructura en tres partes divididas a su vez en 24 capítulos. bastante cortos, y encabezados una forma un tanto peculiar, con frases de películas de culto, todas ellas muy interesantes y adecuadas al episodio. Los capítulos tienen un ritmo que te impulsa a seguir leyendo más. Durante la narración aparecen flashback, técnica que nos permite conocer vida pasada de los protagonistas y nos facilita enormemente su comprensión. 


Lo primero que se me ocurre decir es que la autora sabe lo que hace y lo hace de nota en Las lágrimas del caimán, una novela, en la que la protagonista, una escritora de éxito que, aparentemente, parece tenerlo todo. 

Claro que con estas premisas no se puede pergeñar una novela negra, ¿verdad? Así que la vida de Karen, que es así como se llama la protagonista, da un vuelco cuando a la vuelta de un viaje de trabajo, se encuentra con su amante ahorcado en el cuarto de baño de su casa. Por si esto fuera poco, lo que en principio parecía un suicidio resulta ser un asesinato.

 Y ahora sí, ya tenemos caso. Porque, en ningún momento, a nada que conozcas un poco a Susana Hernández, apostarías a que simplemente nos regalaría una historia en la que resolver un asesinato y punto. Obvio que no, porque este inicio es solo la llama que prende un fuego con carácter retardado, una bomba de ingeniería capaz de extraer todos los barros del alma, incrementando la presión paulatinamente, porque al tiempo, solo hay que darle tiempo para ser testigos de una investigación cuajada de aristas en la que saldrán a relucir todas las miserias humanas, desde la envidia, hasta el chantaje o el odio en una historia de venganzas cruzadas. 

 


Porque Las lágrimas del caimán es un relato lacerante muy bien urdido y absolutamente verosímil que transcurre a caballo entre el pasado y el presente, con personajes tan bien caracterizados que abruman y a la que no le falta crueldad, aunque esté bien dosificada.



Una novela que ha resultado ganadora del III certamen Auguste Dupin que no puedo dejar de recomendar, como no pude dejar de leer porque embauca al lector más exigente.


Esta reseña participa en las iniciativas:





sábado, 19 de marzo de 2022

Las herederas de la Singer - Ana Lena Rivera

Durante la pasada feria del libro de Madrid, algunas de las integrantes de nuestro club de lectura, #SoyYincanera, que allí acudimos, tuvimos la ocasión de mantener un encuentro con Ana Lena Rivera, autora de esta novela, con la que pudimos departir animadamente de la anterior durante una agradable comida.  A los postres nos explicó que había terminado de escribir esta novela y nos anticipó un poco de su trama. 

El cambio tan radical nos sorprendió y nos intrigó, ya que esperábamos seguir disfrutando de las aventuras de Gracia San Sebastián, pero como conocemos sus novelas anteriores y la tremenda evolución que como autora se ha reflejado en cada una de ellas, confiábamos en que no nos defraudaría. Obviamente no lo ha hecho, sino que estoy por asegurar que ha superado nuestras expectativas con crecer. Si queréis saber más y por qué, solo tenéis que seguir leyendo.

 


Título: Las herederas de la Singer

Autora: Ana Lena Rivera

Núm.  de páginas: 512

Editorial: GRIJALBO

Idioma: CASTELLANO

Encuadernación: Rustica

ISBN: 9788425360978

Fecha de lanzamiento: 24/02/2022

 

 


Lo que la autora nos cuenta de ella: Soy asturiana de nacimiento y corazón, pero llevo muchos años viviendo en Madrid, ciudad que me adoptó como una hija y en la que he construido mi hogar. A veces echo de menos el olor a sal y ver las olas romper contra las rocas. Estudié Derecho y Administración y Dirección de Empresas, y, aunque soñaba con ser escritora, criminóloga o comisaria de policía, tuve una carrera profesional emocionante dentro del mundo empresarial multinacional. Según cuentan en la familia, cuando era pequeña leía libros de forma compulsiva; la lectura fue mi gran compañía en la niñez, y estoy convencida de que, en buena parte, hoy soy quien soy por las innumerables horas que pasé rodeada de libros. Empecé a escribir con la ilusión de que mis novelas ofrecieran al lector la compañía, los referentes y el refugio que los libros me proporcionaron a mí. Cuando me quedé embarazada de mi hijo Álex, la prescripción médica de reposo me dio la oportunidad de escribir: descubrí mi pasión y empezó esta aventura. Por suerte, en la Escuela de Escritores, en la que ahora tengo el privilegio de enseñar, tuve grandes profesores.


Las herederas de la Singer inaugura una nueva etapa después de tres novelas dedicadas a la investigadora Gracia San Sebastián: Lo que callan los muertos (2019, Premio Torrente Ballester 2017), Un asesino en tu sombra (2020) y Los muertos no saben nadar (2021).

 


El día que la joven Aurora se ve obligada a trabajar en la mina tras el accidente de su padre, se jura hacer lo que sea necesario para huir de aquel infierno.

Un matrimonio sin amor y la máquina de coser Singer de segunda mano que recibe como regalo de bodas le proporcionarán una nueva forma de salir adelante, hasta que un terrible suceso convierte la Singer en la única prueba de la amenaza que la perseguirá toda la vida.

Muchos años después, la complicidad que teje con su biznieta Alba desvelará el secreto que ha planeado sobre las mujeres de su familia.

 


La portada de “Las herederas de la Singer” es muy atractiva y sobre todo muy representativa de la historia que nos cuenta.  Encuadernada en rustica con solapas, está estructurada en 22 capítulos, un epílogo y los agradecimientos. Para mí, esto es lo que siempre he definido como una novela “puzzle”, en el sentido de que el libro es un compendio de situaciones, pequeños extractos de la vida cotidiana de cuatro personajes perfectamente contextualizada con el momento histórico que les tocó vivir y sus circunstancias que abarcan, además, un largo período de tiempo. En principio, estas pocas pinceladas, parecen que van a liarte, pero solo es cuestión de seguir leyendo, porque, en cuanto llevas leídas un pequeño puñado de páginas te das cuenta que dominas los personajes y ya todo es coser y cantar, porque una vez que coges el hilo ya no lo sueltas, la historia te atrapa y no tienes en cuenta ni quien es la protagonista del capítulo ni en qué año estamos porque lo que mandan son los acontecimientos. Todo ello, además, con una fluidez pasmosa, que te deja con ganas de más a medida que fluye la historia.

La novela está contada por un narrador omnisciente, salvo el personaje de Ana, que esta relatado en primera persona.  Tiene cuatro protagonistas principales, las cuatro generaciones de mujeres de una misma familia, aunque hay un elenco de secundarios a la altura de ellas, para bien o para mal, por lo bien construidos que están:

 

Aurora Cangas: hija de Olvido y de Fructuoso (también conocido como Frutos), Aurora es un personaje increíble, poliédrico y con muchas aristas. Puede caer bien o muy mal, pero no deja indiferente. Creo que esto es cuestión de empatía y yo, que de eso voy sobrada, me he puesto en sus zapatos y la he comprendido. Me ha resultado fascinante.

 

Águeda: es hija de Aurora y Paulino y aparentemente un personaje más plano, que solo por ver el trato que su madre le da, no dejas de admirarte. En principio, porque ocurre desde su infancia, aunque realmente será así a lo largo de su vida. 



Si hubiese nacido en la actualidad, diríamos de ella que es la definición de la resiliencia y consigue, de ese modo, hacerse querer y a pesar de todo el sufrimiento que es capaz de soportar, es una buena mujer.

 

Ana: hija de Águeda y Jesús. Sus padres hicieron grandes esfuerzos hasta conseguir darle estudios; de hecho, se licenció en arquitectura en Madrid. Casada con un rico empresario, este la colma de todo aquello que se puede comprar con dinero.

 

Alba: hija de Ana y de Carlos, Alba es una joven de su tiempo, inteligente y dotada con una gran personalidad. Alba, por su posición social, tiene acceso a todo lo que desea, pero lo que tiene, sobre todo, es una gran conciencia social.

 


Como decía antes, hay otros protagonistas que son para quitarse el sombrero, como Herminia y su nieta Florita, la única amiga de Águeda o Ramona, una carbonera de la mina, una mujer de esas de armas tomar, la única y verdadera amiga de Aurora, que complementan una historia cuajada de mujeres muy acontecidas, mujeres de raza en unas épocas y condiciones muy duras. Además, estarían los maridos de todas ellas. Y Ceferino, claro.

 


Los escenarios se centran en el Principado de Asturias: Turón, una parroquia del concejo de Mieres en la cuenca minera, Oviedo y Gijón. También una de nuestras protagonistas nos lleva de la mano a El palmar de Troya, y finalmente Madrid.  Todos estos escenarios son muy conocidos por la autora por lo que sus descripciones nos llevan a distintos lugares, algunos de ellos en una época y unas circunstancias ya tan lejanas que el paso del tiempo los ha cambiado radicalmente.

 


Con esta novela la autora ha rendido un homenaje a unas mujeres valientes, luchadoras y concienciadas.  Nos cuenta una historia en la que podemos reconocer a nuestras madres y/o abuelas, que vivieron unas situaciones, no tan duras como las que describe la novela y que sufren las protagonistas, pero también muy difíciles pues, aunque no en todos los lugares se vivió la guerra y la posguerra con la misma dureza, en todos ellos las mujeres tuvieron que sacar adelante a sus familias mientras los hombres estaban en el frente.

 

En esta emotiva y nostálgica historia hay un hilo conductor que es una máquina de coser, una Singer de segunda mano que Aurora recibió como regalo de boda de sus padres, que además de ser testigo y la evidencia hecha materia de un dramático suceso, es el instrumento con el que primero ella y luego Águeda, su hija, logran sacar adelante a los suyos.

 


Con esta novela, la autora ha dado un giro de ciento ochenta grados a su carrera como escritora y nos ha dejado una historia y unos personajes sorprendentes e inolvidables.  ¿Qué más os puedo decir? Que me ha encantado, obviamente, y que os la recomiendo como si no hubiera otra.

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